ESPAIS SENSIBLES

23 de febrero 2018

27 de mayo 2018

José Antonio Orts

Artista plástico y compositor, nacido en Meliana (B. Roca) en 1955, está considerado como el artista sonoro español con mayor reconocimiento internacional. Para muchos su obra es una referencia para entender la relación entre Escultura y Música.

Ha sido becado y premiado, a lo largo de su carrera, por numerosas instituciones tanto nacionales como internacionales. Como compositor su música se caracteriza por una cuidada elaboración de la materia sonora y por su discursividad. El gesto, la sintaxis y el tratamiento del tiempo son utilizados como proyección del propio ritmo interior.

Como artista sus obras e instalaciones sonoras destacan por su carácter sensorial y conceptual, cuya forma viene determinada por su función. Su obra fue reconocida internacionalmente en el ámbito del arte electrónico, del arte sonoro y de la interactividad a partir de la presentación de sus instalaciones sensibles.

Espais Sensibles (Territorios Sensibles)

La exposición consiste en un conjunto de instalaciones fundamentadas en la relación entre el espectador y la obra. Las piezas son sensibles y se avivan con la presencia del público capturando de él una parte de su energía vital. Esta sensibilidad de la pieza hacia el espectador motiva una respuesta de éste hacia la pieza que acaba provocando un diálogo muy estrecho entre espectador y obra. Es en este diálogo donde aparecen implicados numerosos elementos visuales, sonoros, espaciales y temporales que invitan a una reflexión sobre las relaciones entre todos ellos y muy especialmente entre ellos y el espectador. Las instalaciones, visuales y sonoras, están realizadas con objetos electrónicos. La forma de éstos ha surgido de su función, por lo que existe una relación muy íntima entre su forma visual y el sonido, luz o efecto producido.

Espacio I.  De ritmos sonoros

La instalación está compuesta por unos 30 circuitos electrónicos sensibles capaces de emitir sonidos acústicos y afinados musicalmente. Estos circuitos se distribuyen por el suelo de la sala configurando un territorio «sembrado» de elementos sonoros sensibles.

Espacio II. De ritmos luminosos

Obra compuesta por unos 40 circuitos electrónicos sensibles capaces de emitir rayos de luz de color rojo. Los rayos, dirigidos horizontalmente sobre el suelo, dibujan líneas luminosas que comunican unos circuitos con otros.

Espacio III. Territorio Tonal

Formada por unos 6 circuitos electrónicos y seis columnas de tres resonadores cada una, capaces de producir sonidos acústicos continuos, afinados y con un timbre muy rico en armónicos. Cada elemento produce un acorde musical completo. La intensidad y el timbre del acorde producido dependen de la luz que el circuito capta.

Espacio IV. De Armonías de Agua

Un conjunto de unos 14 elementos  constituidos cada uno por un circuito sonoro fotosensible y un tubo resonador afinado se distribuyen por el suelo de modo que la disposición configure la imagen de un torrente (corriente de agua) o de un remolino.

Espacio V. De Armonías de Viento

Un conjunto de unos 9 a 12 elementos,  constituidos cada uno por un circuito sonoro sensible al viento y un tubo resonador afinado, se distribuyen por el suelo de modo que el espectador al cruzar ese espacio o al recorrerlo deje la estela de viento que provoca su desplazamiento cerca de los captores.