Aitor Méndez. Gráfica desmontable. Una perspectiva crítica de la práctica del diseño gráfico

13 y 14 de febrero

El diseñador gráfico en su afán de mejorar la sociedad ha considerado su práctica, desde los orígenes de la disciplina, bajo la óptica del diseño social.

Así nace la idea de un diseño para mejorar las relaciones entre las personas y su entorno, un diseño, en definitiva, para mejorar el mundo. El diseño social, desde este punto de vista tradicional, puede entenderse en sus cuatro formas principales: 1) trabajar para entidades que hagan labor social. 2) Hacer un diseño «sostenible» en el sentido de optimizar recursos y el uso de materiales ecológicos en la producción industrial. 3) Hacer un trabajo de diseño cuyo fin último sea regular la relación entre las personas y su entorno con el objetivo de facilitar las cosas (que un libro sea legible o que no te pierdas en el aeropuerto) y que el diseño esté adaptado al uso universal.

Sin embargo, estas consideraciones a menudo esconden mecanismos de legitimación personal que poco tienen que ver con la práctica social cuando no son directamente engañosos.

Se puede aventurar con relativa facilidad un decálogo de buenas prácticas en estos tresámbitos, pero nos gustaría ir un poco más allá y establecer una crítica a la práctica del diseño que es aparentemente inocua.

Este taller tratará de cuestionar ciertos planteamientos habituales en la profesión no tanto con la intención de ofrecer respuestas como de plantear interrogantes y proponer en tono experimental direcciones de trabajo, unas radicalmente opuestas a las habituales en la
disciplina y otras practicadas de forma natural.

¿Hasta qué punto un diseñador tiene autonomía? ¿Puede el diseñador recuperar un margen de maniobra? ¿Cuándo es bueno para todos el diseño y cuándo no? ¿Cómo operan las leyes de derecho de autor en en el terreno de la producción gráfica profesional? ¿Qué conductas podemos proponer hoy que sean coherentes con una visión humanista de nuestra sociedad?

Por último se realizará un experimento entre los asistentes relacionado con la transmisión cultural y la creatividad.

Aitor Méndez
Desarrolla su actividad como diseñador gráfico desde hace 26 años ya. Sobre su trayectoria profesional sus proyectos se desarrollan fundamentalmente alrededor de la escena madrileña de Arte contemporáneo. Ha vivido de primera mano la posmodernidad en el diseño gráfico, que vino acompañada de las nuevas tecnologías de la autoedición, y su posterior evolución hacia un lenguaje formal opuesto, procesos que le han interesado especialmente, pero se considero un diseñador bien familiarizado con las nuevas tecnologías y la cultura inherente a las redes sociales en el medio electrónico. En diversos medios ha venido desarrollando una crítica a la práctica del diseño gráfico relacionada, sobre todo, con las tradicionales reivindicaciones del diseño como herramienta social. Basándome en los nuevos paradigmas socioculturales de la distribución del conocimiento y las nuevas economías, trata de reconstruir, desde la teoría y la experimentación, una práctica del diseño gráfico capaz de recuperar una función social más allá de los imperativos del mercado.
En la actualidad, aparte de su habitual trabajo como diseñador (www.e451.net), modera una lista de distribución para el análisis crítico sobre diseño gráfico, es miembro del consejo asesor de la gestora cultural Off-Limits, del consejo de redacción de la revista de arte Nolens Volens y tiene un weblog de arte político (contraindicaciones.net) junto con el colectivo Democracia. Ha sido co-editor de diferentes proyectos editoriales, como la revista de arte Qué hago yo aquí y Delayed.