NÁSTIO MOSQUITO

METANOEO

29 de enero 2016

15 de mayo 2016

Nástio Mosquito es un artista multimedia, cuya actividad artística se ha desarrollado en el campo de la performance y la instalación, enfrentando en su trabajo a distintos estereotipos culturales y situándose él mismo en una posición central para problematizar tanto su identidad personal como la de su público. Protagonista de sus piezas audiovisuales, utiliza la confusión identitaria para plantearnos el modo como la «locura humana» se manifiesta en la vida moderna.

La obra de Mosquito no resulta fácil de clasificar. En METANOEO, su primera exposición en España, recurre al lenguaje popular, de la música y de imágenes periodísticas para hacer aflorar tensiones presentes en la política, la vida contemporánea, la filosofía, la práctica curatorial y el mercado global del arte. El resultado es una serie de piezas descritas como divertidas, frescas, cínicas, profanas y vulgares, abarcando el cine, la música, la performance teatral, el vídeo y la instalación, frente a las cuales resulta difícil permanecer indiferente.

En formas diversas Mosquito nos señala un futuro con distinciones claras entre las diversas formas artísticas, entre la cultura popular y las bellas artes y en el que la categorización de las identidades culturales se habrá convertido en algo superfluo o irrelevante. Su propia conciencia como miembro del mundo del arte convive con su preocupación por la política africana y concretamente por la angoleña —plasmada en su tratamiento del legado de la larga y sangrienta guerra civil de su país—, las políticas sexuales, el consumismo desenfrenado y otros síntomas de la globalización.

Formado en la industria de la televisión, donde trabajó como director y cámara, la práctica artística de Mosquito sobresale por su energía, inteligencia e ingenio.

También ha participado a menudo en conciertos y festivales de música, realizando sus performances en el contexto de la creación visual y manteniendo una activa presencia online.

En sus obras Mosquito ocupa el centro de la escena asumiendo frecuentemente y mediante imitaciones diversos papeles para expresar ideas que se le ocurren, no tanto a partir de sus creencias personales como de observaciones sobre las contradicciones del comportamiento humano, tan patentes en la existencia moderna. La distancia entre su identidad real y esas caracterizaciones le permiten expresarse de diversas formas: transgresor, cool, cínico, irreverente o vulgar. En viñetas complejas que evocan una larga tradición de poesía recitada e improvisación musical, nos brinda una dimensión alternativa a la forma en la que experimentamos el arte, así como las tensas realidades de nuestra sociedad globalizada.

Un personaje frecuente en su trabajo es el de «Nástia», un sabiondo con falso acento ruso, un auténtico monstruo producto de la Guerra Fría, que representa a la perfección todos esos adjetivos. Nástia, el alter ego de Mosquito, surge en su obra para proponer un retrato contradictorio del artista que sugiere un estado de ambivalencia constante. El artista describe esa dualidad, su identidad alternativa, como «una forma de crear espacio... de incitarte a ver las cosas de otra manera».